Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘corrección’

Siempre me ha parecido que los traductores estamos en permanente deuda con los correctores, de aquí mi interés no sólo en escribir un truja al respecto, sino en que, además, éste no consistiera en el consabido repertorio de pifias supuestamente jocosas.

Cuatro ojos (o seis, u ocho) ven más que dos, y si el fin principal de todo editor cultural (es decir, aquél con «ética profesional», según lo define el librito de Muchnik) es ofrecerle al lector un producto de calidad y lo más perfecto posible, entonces más vale que unos y otros vayamos quitándonos de corporativismos y nos metamos en la mollera que viajamos en la misma chalupa.

Si no la entendí mal (y que alguien me corrija si me equivoco), Silvia Senz apuntó, en la tertulia sobre corrección de Barcelona, que sería interesante, en lugar de tanta dispersión asociativa, crear una unión fuerte formada por todos los trabajadores del libro. No puedo estar más de acuerdo. Creo que mis intereses profesionales tienen más en común con los de un corrector, e incluso un autor, que con los de un traductor jurado, porque dependen menos de la naturaleza de nuestra labor que de la estructura de la industria en que nos movemos. Sé que diciendo estas animaladas no haré muchos amigos, pero es que a un servidor le corporatisme pour le corporatisme le estomaga, qué le vamos a hacer.

En cuanto a las referencias del artículo: los casos citados del álbum de Astérix y la novela de Follett pueden leerse aquí y aquí, respectivamente. El libro de Francisco Rico apareció en Destino en 2005 y no sólo es un dechado de erudición primorosamente escrito, sino también una mirada inquisitiva a la primitiva industria libresca tachonada con reflexiones aplicables al negocio y la estructura editorial modernos.

Read Full Post »

Escribe Francisco Rico en las págs. 76-77 de El texto del Quijote (Barcelona, Destino, 2005):

Era opinión general que «la mayor perfección y pureza de la impresión consiste en los correctores», a quienes se consideraba como la aristocracia de la profesión y aun el «alma del libro». Si en 1493 Gonzalo García de Santamaría elogiaba a Pablo Hurus por la «correctión» de sus productos y si en 1539 Cristóbal de Villalón cifraba los logros de los grandes impresores europeos en la «perfección y corrección de los libros», en las postrimerías del Quinientos la postración de la tipografía española se achacaba a la falta de correctores o a la incompetencia de quienes ejercían como tales; y en 1622, para ponderar la rudeza de los turcos, bastaba apuntar, «como tan bárbaros, no tienen correctores que corrijan sus escritos».

La proverbial invisibilidad del traductor palidece ante la del corrector: pese a que su importancia es capital, sólo sé de dos editoriales que incluyan al corrector con nombres y apellidos en la página de créditos: Alpha Decay y Quaderns Crema/Acantilado. Es más, ni siquiera yo sé quién ha corregido la mayoría de los libros que he traducido. Claro que por lo menos sé que la editorial los ha corregido, cosa que por lo visto no hacen todas: hace años el propio Francisco Rico llevó a juicio al editor de Áltera por plagiar su versión de los Carmina Burana. Copio parte de la noticia tal cual apareció en su día:

En el libro de Áltera aparecen una serie de errores que pueden ser debidos a ese «burdo escaneo». Por ejemplo, en el poema Mientras floreció la juventud… se anota a pie de página que se trata de un «poema atribuido –sin demasiado fundamento– a Pedro de Blois». En la edición de Áltera aparece la misma nota, pero en lugar de Pedro de Blois se lee Pedro de Iltots, lo que hace suponer que quizá el lector óptico no ha leído bien algunas de las letras. Donde Rico cita los tecnicismos latinos intendere actionem y fines regere, en la edición de Áltera se lee intendere actionein e Ines regere. El libro de Áltera, desde luego, no fue corregido.

Naturalmente, todo este enjambre de empresas que se han lanzado a digitalizar obras libres de derechos para comercializarlas en formato electrónico tendrán a sus correctores revisando la exactitud del escaneo. ¿O no?

Read Full Post »