Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘cine’ Category

Recién se ha estrenado en Francia el documental Traduire, de Nurith Aviv. La película es, después de D’une langue a l’autre y Langue sacrée, langue parlée, la tercera parte de una trilogía dedicada al lenguaje. La cinta se centra en la experiencia de distintos traductores –entre ellos nuestro colosal Manuel Forcano– como vehiculadores de la literatura hebrea a otras lenguas.

Ya que aquí no llegará ni en broma, no estaría mal que alguna biblioteca universitaria se hiciera con el DVD. Para los que estáis en París, lo ponen en la sala Les 3 Luxembourg.

Para quien quiera una reseña: aquí en francés y aquí en inglés.

Read Full Post »

El diario El 9 Nou publica en su edición del 19 de julio una entrevista breve pero decente de Josep Mas al traductor de películas Ricard Sierra. Destaco unas cuantas frases, sólo por provocar:

En castellano son más laxos. Considero que el catalán que vemos en el cine es excesivamente correcto.

Si el original es muy bueno, el traductor se puede lucir más. Pero es difícil mejorar un mal original con una traducción.

La mejor traducción es la que no se nota.

Visto en el blog de Kobalt Languages. Pronto (canícula volendo), más sobre traducción audiovisual.

Read Full Post »

Ahora que estoy dándole las últimas puntadas a The Monuments Men se me han ocurrido un par de recomendaciones peliculeras.

La primera, el documental The Rape of Europa (Richard Berge, Bonni Cohen, 2006; producida por Robert Edsel), es bastante más interesante y claro que el libro homónimo de Lynn Nicholas que le sirve de base. Una buena introducción a la historia del saqueo cultural nazi.

La segunda es la película El tren (John Frankenheimer, 1964). En principio parte del libro Le front de l’art de Rose Valland, conservadora del Jeu de Paume parisino durante la ocupación nazi, razón por la cual tardé un poco en verla, por miedo a tragarme un tostón. En verdad es más bien una cinta de acción clásica a medio camino entre El golpe (por lo ingenioso) y El desafío de las águilas (por lo exagerado). Grata sorpresa.

Read Full Post »

Gracias al telediario de ayer caigo en que se cumplen cincuenta años del estreno de Some like it hot (Billy Wilder, 1959), una de las películas que siempre aparecen en las consabidas pláticas sobre la traducción de títulos de libros y películas con las que periódicamente se nos tortura a los traductores (que al fin y al cabo, en materia de títulos, ni pinchamos ni cortamos).

¿De dónde viene el título? Por lo que parece se trata de unos de esos casos de referente múltiple: en rigor, es un verso de una canción infantil. Hay varias versiones, pero la del Oxford Dictionary of Nursery Rhymes de Opie y Opie lee:

Pease porridge hot, pease porridge cold,
Pease porridge in the pot, nine days old;
Some like it hot, some like it cold,
Some like it in the pot, nine days old

La polisemia de hot añade complicaciones: literalmente significa ‘caliente’, con todos sus dobles sentidos, pero dentro del jazz también designa el estilo dixieland de entre 1910 y 1930, que es lo que suena en la película (no por nada ambientada en el Chicago de la prohibición).

Como todo el mundo sabe, el título castellano en España es Con faldas y a lo loco (que a un servidor le sigue pareciendo un invento chiflado y exquisito, y ya pueden decir misa). Veamos la suerte que ha corrido la película en otras versiones: Francia (Certains l’aiment chaud), Alemania (Manche mögen’s heiß), Italia (A qualcuno piace caldo) optan por la literalidad. Curiosamente, las versiones danesa (Inger er fuldkommen) y catalana (Ningú no és perfecte) coinciden en usar la frase del final para el título. Volviendo al castellano, los cubanos la conocen como Algunos prefieren quemarse y los argentinos como Una Eva y dos Adanes. Y para más inri, el título provisional en inglés fue Not Tonight, Josephine!, lo que me hace sospechar que el título debió de ser una ocurrencia de última hora.

¿Que cuál me gusta más? Buf, no sé, a mí es que me gusta Marilyn…

Read Full Post »

Le quattro giornate di NapoliAsí se conoce la insurrección popular que en cuatro días (del 27 al 30 de septiembre de 1943) logró expulsar a los nazis de Nápoles, antes de la llegada del ejército aliado. En La piel, al principio del capítulo II, Malaparte evoca esos días de lucha:

Hacia finales de diciembre, cuando los alemanes empezaron con las «razias» de hombres por las calles, a los que cargaban sobre sus camiones con el fin de llevárselos a Alemania como cuadrillas de esclavos, el pueblo napolitano, incitado y liderado por grupos de mujeres enfurecidas que gritaban «Li ommene no!», se arrojó, sin armas, contra los alemanes, los acorraló y masacró en los callejones aplastándolos desde lo alto de los tejados con avalanchas de tejas, piedras, muebles y agua hirviendo. Pandillas de muchachos animosos se lanzaban contra los Panzer sujetando gavillas de paja en llamas y morían prendiendo fuego a aquellas tortugas de acero. Muchachas de aspecto inocente ofrecían con una sonrisa racimos de uva a los alemanes asediados, encerrados en el vientre de los tanques, caldeados por el sol; y en cuanto éstos levantaban la escotilla de la torreta y se asomaban para recoger el cordial obsequio de los racimos, pandillas de muchachos emboscados los exterminaban con una lluvia de granadas de mano arrebatadas a los enemigos muertos. Fueron muchos los muchachos y niñas que dejaron la vida en esas crueles y generosas estratagemas.

Muchos de estos «muchachos» eran los llamados scugnizzi, niños de la calle, a algunos de los cuales fue otorgada la medalla de oro al valor militar. A ellos va dedicada esta canción de los MusicaStoria, montada sobre imágenes de Le quattro giornate di Napoli, el peliculón que Nanni Loy dirigió en 1962 y donde se ven muchos de los detalles de los que habla Malaparte. Más que recomendable.

Read Full Post »

Desde el primer día de facultad se nos dice que documentarse antes de acometer una traducción es tarea imprescindible. Lo que alguien debería decirles a quienes enseñan en la facultad es que, contrariamente a lo que creen, no existe relación biunívoca tema-texto, es decir: cada texto (cada libro, por centrarme en mi campo) requiere documentarse no sobre un tema sino sobre decenas, por lo que las estrategias que se enseñan en la universidad son irreales tanto por lentas como por limitadas.

¿Cómo documentarse en condiciones de trabajo reales? Ahora quizá rompo alguno de esos tácitos dogmas intelectuales que corren por ahí, pero para un servidor lo más útil ha sido siempre el cine y los documentales. Es decir, en muchos casos el trabajo comienza ya no en las bibliotecas (físicas o digitales), sino en YouTube, eMule y similares. Por poner un ejemplo sin salirnos de nuestro amigo Malaparte: para traducir Kaputt (aparte de tener conocimientos sobre una decena de lenguas europeas) hay que informarse sobre asuntos tan dispares como el día a día de Nápoles hacia 1943, la vida en el gueto judío de Varsovia y, sobre todo, la situación en el frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Quién puede leer lo necesario sobre estos temas y, además, tener tiempo para traducir la prosa malapartiana con el cuidado que precisa y en el plazo convenido?

TalvisotaOlvidemos Nápoles (de la que ya hemos tratado aquí) y el gueto en este post y centrémonos en el frente oriental: servidor, que casi todo el cine sobre la Segunda Guerra Mundial que había visto estaba ambientado en Alemania, Francia o Polonia, ni se acordaba de que había un frente en el este que se extendía de Rumanía a Finlandia, pasando por Bielorrusia y Ucrania. Para averiguar qué pasaba ahí (para entrar «en el papel») llegaron como caídas del cielo dos películas perturbadoras: Talvisota (Pekka Parika, 1989), sobre la resistencia finlandesa contra los soviéticos en el frente de Carelia, y Masacre: Ven y mira (Elem Klimov, 1985), que por momentos no se sabe si es una película bélica o de puro terror. Sin duda las enciclopedias y los libros de historia narran los acontecimientos de principio a fin, abundan en motivos y consecuencias, etc., pero no nos muestran cómo era el uniforme de los sissit, ni en qué clase de refugios sobrevivían a los tanques rusos, ni qué aspecto presenta el paisaje de Carelia en lo más crudo del crudo invierno.

Ven y miraTodo esto viene a cuento de que quería recomendar dos blogs sobre cine bélico e histórico que me han sido de gran ayuda en los últimos meses: IIGMcine y Blog Dedicado al Cine Bélico e Histórico. Si no fuera por ellos, no habría llegado a éstas ni a otras películas que me han ayudado a medirme con Malaparte. Un último consejo: si os documentáis con cine, no dejéis de consultar la sección «Movie connections» en Internet Movie Database; seguiréis tirando del hilo y os llevaréis más de una sorpresa.

Read Full Post »

Karte_Vesuv_MK1888Pues no, este post no va de Malcolm Lowry, sino de Cities of the Underworld, un programa de televisión que en cada entrega explora el subsuelo de una ciudad distinta. Por motivos obvios, a mí me interesaba el capítulo dedicado a Nápoles. Debo decir que el ritmo de la narración es demasiado vertiginoso como para asimilar los datos al vuelo, y el presentador me recuerda demasiado a los soldados estadounidenses que aparecen en La pelle: sanos, infantiles, prepotentes, avasalladores. Y es que a Don Wildman le da bastante igual con qué técnica construyeron los griegos las gigantescas cisternas subterráneas que hay bajo la ciudad del Vesubio; él, cual freudiano estricto, lo que quiere es penetrar túnel adentro, cuanto más adentro mejor. Atención a la parte donde se habla del culto a los muertos. Podéis ver el programa entero aquí .

Por cierto, que la ilustración está sacada del Konversations-Lexicon de Meyer, del que procede asimismo la cita con la que Malaparte abre Kaputt.

Read Full Post »

Older Posts »