Para los no traductores (me consta que también hay gente normal que visita este blog): Matilde Horne (1914-2008) fue la traductora al castellano de El señor de los anillos y saltó tristemente a la fama poco antes de morir, al saberse que ni la editorial Minotauro antes ni Planeta después le abonaron nunca los correspondientes derechos de autor. Planeta intentó subsanarlo pagándole una cantidad, comparativamente, misérrima. La periodista Virginia Collera resumió bastante bien el caso en un artículo de 2007 para el El País.
Ahora (¡oh, misterios del ciberespacio!) alguien ha decidido crear un perfil de Matilde Horne en el Caralibro, donde se están reuniendo fotos, escritos y un ensayo de bibliografía de sus traducciones. A día de hoy, Matilde tiene 86 admiradores, dos álbumes de fotos y hasta dirección de correo electrónico.




Cuando Godzilla pise Barcelona, lo primero a derribar será el edificio Planeta. Esta gente es impresentable.
[...] no iba a publicar porque, por exigencias del guión, necesito tiempo para otras cosas. Pero en Malapartiana he encontrado una entrada donde se resume la explotación que muchos traductores sufren por parte [...]